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miércoles, 9 de noviembre de 2011

Sincronización artística

En el año 2009, la suiza Natasha Tsako, directora conceptual y artista fundadora de Zero llc. ofreció una conferencia en el festival de "la ciudad de las ideas" en Puebla, demostrando en poco más de 20 minutos su propuesta creativa que consta de la sincronización de varias disciplinas para la ejecución de producciones del alto nivelado. A partir de ésta idea, Tsako redefine un espectáculo como la pura sugerencia con los sonidos e imágenes proyectadas y a través de entablar una única conexión entre escenario y el actor, invita al espectador tomar un viaje a la conciencia humana. Me parece que la fusión que logró en su espectáculo "Up wake" es una manera de sobrellevar la tecnología como una verdadera fuente de insipiración, más allá de su funcionalidad.
Aquí dejo el enlace de la conferencia que ofreció hace 2 años.
"La ciudad de las ideas" se efectuará en los próximos 10, 11 y 12 de noviembre. Recomiendo el sitio y ver las nuevas propuestas que son además de interesantes, inspiradoras.






Natasha Tsako estudió en la Escuela Nuevo Mundo de las Artes, que forma parte de la Universidad de Florida, donde actualmente reside. Su espectaculo Up wake, es una comedia humana y metafora moderna que refleja el ritmo trepidante actual, visto de un microscopio a traves de un telescopio. 

martes, 1 de noviembre de 2011

Se busca a Dios

Dios es ahora nuestro pasado, pues ya no se incluye como un verdadero sentido de vida. O, ¿Habrá alguien que pueda afirmar de manera lógica lo contrario? Y así como existen numerosas interpretaciones para este "concepto", también las hay para otros como el yo -sujeto- y el mundo en general. ¿Cuál es la verdad entonces? La propia subjetividad es la que nos hará concretar nuestra libertad a través de las mismas contradicciones del ser humano. Cada quien busca la verdad y encuentra en el mismo cielo una distinta, es decir, la base de la actividad humana es el discernimiento puro hacia su trascendencia: lo que me haga ser más (me potencialice), será lo mejor para mí y así, lo más genuino.  
Dios ha muerto, dice Nietzsche, nosotros -los hombres racionales- lo hemos matado. ¿Cual será ahora la trascendencia humana? Buscar la verdad, la felicidad y demás conceptos que se nos muestran superficialmente en cualquier comercial de televisión o revistas de moda (tal cual, muchas ideas en la actualidad son modas). Todo el mundo busca la seguridad para vivir y ser feliz, pero qué cosa más incierta que la vida misma que sólo es pasar y cambio continuo. Como afirmó el emperador Calígula (1) : El hombre en su contradicción es un descanso a la vida trágica y sin sentido. 
¿Qué sentido recobrará el lunes, comienzo de semana, si siempre se está a la aparente espera infinita del fin de semana que promete descanso y regocijo en la distracción del tiempo?
En el puro relativismo nos encontramos. ¿Quién buscará a Dios en esta época de cansancio y apatía? ¿O Quién gozará de su ausencia? El que decide emprender su camino hacia su propia verdad, buscará en los más recónditos lugares de su interior.

La maestra, Marcela Zapata, redacta en una tesis la exploración de la religión desde nuestras épocas prehispánicas y las justificaciones que expone a lo largo de ella me parecen interesantes, además que resume muy bien la idea con respecto a esta actitud generacional a la que me refiero:

" Hubo un momento en que Dios era omnipresente en las sociedades mesoamericanas. Hoy en día, Dios parece estar ausente, y lo peor de todo es que no se note. Parece que Dios no es necesario en la vida cotidiana de los hombres. Lo que era necesario y fundamental para las personas en otros tiempos hoy en día parece estar fuera de fecha. Los hombres de la sociedad posmoderna mexicana han establecido de una manera más cómoda y placentera de la vida (relativismo moral que es conveniente y fácil de manipular). Entre las nuevas generaciones, podemos ver una especie de juventud, sin cuestionamientos, parece que sus preocupaciones terminó antes de la rutina diaria, frente a un futuro más o menos planificado y material. La razón de la vida parece no importar para su existencia. Dios, en realidad entendida como una realidad llena de sentido, está ausente o es mucho más allá del horizonte de muchas personas tratando de encontrar la felicidad sin él, lo que para el progreso científico y una esperanza espiritual falsa, como el Tarot, la curación de cuarzo, y recargar la energía divina, entre muchos otros. Esta fase de la sociedad nueva que se ha denominado como: sociedad tecnocrática, sociedad programada o sociedad post-industrial. Esta es la era de la automática, la informática y marketing, en la que el hombre agota su naturaleza detrás de hacer para hacer las reglas en sí, dejando atrás el "por qué" y "para qué" de todo lo que piensa y hace."


1. Calígula es una obra teatral escrita por Albert Camus  (1913 - 1960) fue un novelista, ensayista, dramaturgo y filósofo francés nacido en Argelia.
En su variada obra desarrolló un humanismo fundado en la conciencia del absurdo de la condición humana.


                                                                                                                         
                             Publicado por Tanya Villarreal  

jueves, 27 de octubre de 2011

El hombre pájaro

 
Ayer observaba una escultura hecha con madera de nogal y sentí un cierto desafío hacia mi cuerpo: era una silueta que integraba el movimiento de una figura humana a través de unas largas alas como las del albatros1; mantenía un perfecto equilibrio y su centrada postura buscaba estimular el vuelo. ¿De qué forma los seres humanos podremos volar? Me reservé la pregunta para este otro momento.   

Voy caminando sobre el pavimento, sin percatarme del movimiento de cada elemento de mi cuerpo que me lo permite. Uno de mis pies coloca primero el talón en el suelo y, después, con un impulso interno  logra plantar el otro para avanzar. Imagino que mi cuerpo se encuentra en el centro de un gran tubo de fierro alargado y que gracias a él me mantengo erguida, mirando hacia adelante. Desde mi última vértebra cervical hasta la lumbar se va forjando poco a poco una armonía en movimiento a la que no estaba acostumbrada ni siquiera a imaginar. Le repito a mi mente: Tranquila, no forcejes…Déjalo ser. Y ahí estoy yo, entrando en un mundo paralelo  donde no existe el ruido de los coches, de las palabras habladas, del resto de la  representación del mundo. Me siento diferente, más yo. La música del roce de mi cuerpo con el aire acompaña mi baile caminante, aunque también un respirar aún desesperado.  Mi ansiedad aumenta en función de las ideas que vuelan hacia rumbos inesperados (y hacia la infinita repetición de algunas expectativas), pero trato de ignorarlas para dejar que sólo mi cuerpo exprese el ahora  y no se paralice ante los círculos mentales. Tratar de sincronizar la mente con el cuerpo es el problema que confronto.  ¿Cómo no darme cuenta antes de la existencia simultánea de ambos? Ni siquiera ahora puedo afirmar de la conciencia de ella, sería la pura y compleja contradicción propia de todos los hombres. 

Escucho el golpe seco de mis zapatos  y  utilizo mis brazos para acompañar su ritmo: la música que desde mi interior se formó, ahora se manifiesta en el exterior con otros ruidos y murmullos. Y me sorprendo aún más de este baile que deja de ser enajenado, y con este pausado latir del corazón, incorporo mi exhalación con la liberación de una que otra tensión introducida en el día.

Después de caminar, subir, bajar, sentar, levantar y estirar, es momento de acostarme –sin dejar de pensar en el fluir de los acontecimientos-. Me apoyé del hombro derecho y acerqué mis rodillas al pecho: un anhelado regreso al vientre materno logró que conciliara el sueño. Vuelvo a respirar tan profundamente que mis ojos ya no toleran más el brillo nocturno de la realidad, y en su ansiosa espera por los rayos de la estrella más grande, mis párpados volverán a abrirse ante un nuevo horizonte, para que de mañana, siga caminando y respirando sobre él (…).   

Nos movemos en función de los impulsos del cuerpo y del razonamiento de ellos,  y la anulación de alguno de ellos provocaría el desplome de un solo individuo: una fría y dura caída del ser sobre el suelo. Como rocas sobre rocas, llega el insoportable peso que de todas las montañas se apoya. Responsabilidades, proyectos, salud o enfermedad, guerras,  poder, creencias, apego, todo se reduce a una carga sobrepuesta en el cuerpo.  Y ésa es la realidad que por naturaleza se tiene que integrar; pero siempre existe una segunda versión: también la ligereza quiere ser y elevarse tan alto como se quiera  desvanecer o permanecer en el instante; después de discurrir entre lo más pesado, habrá que jugar como se hacía de niños –libres- y disfrutar del agua más pura que discurre en el eterno río hacia la muerte.



                                                                                                                                                                                
     1.  El albatros   (Charles Baudelaire. 1821-1867)

Por distraerse, a veces, suelen los marineros
Dar caza a los albatros, grandes aves del mar,
Que siguen, indolentes compañeros de viaje,
Al navío surcando los amargos abismos.

Apenas los arrojan sobre las tablas húmedas,
Estos reyes celestes, torpes y avergonzados,
Dejan penosamente arrastrando las alas,
Sus grandes alas blancas semejantes a remos.

Este alado viajero, ¡qué inútil y qué débil!
Él, otrora tan bello, ¡qué feo y qué grotesco!
¡Éste quema su pico, sádico, con la pipa,
Aquél, mima cojeando al planeador inválido!

El Poeta es igual a este señor del nublo,
Que habita la tormenta y ríe del ballestero.
Exiliado en la tierra, sufriendo el griterío,
Sus alas de gigante le impiden caminar.



         Publicado por Tanya Villarreal



Libro recomendado: La insoportable levedad del ser de Milan Kundera

jueves, 20 de octubre de 2011

Documental de Luis Mandoki

Fraude electoral

Por Tanya Villarreal

Se aproximan las campañas electorales y con ellas el olvido de antiguos regímenes políticos que atentaron contra la seguridad del país: nuevas propuestas (o exactamente las mismas) que aseguran "el bienestar social" en el siguiente sexenio. Pero lo que en realidad pasa es que no poseemos una certeza que nos haga tomar una decisión tranquilamente; con un sistema político corrupto que dentro de sus complejidades -tanto históricas como en sus contextos económicos- ha permitido que la ignorancia sea el alimento más consumido por la población mexicana, se devaluará nuestro sentido por nación y democracia.
Como efecto dominó, si las piezas iniciales caen (las primeras potencias mundiales), sus consecuencias serán aún mayores (e ignoradas a primera instancia) ya que no dejarán de caer ninguna de las siguientes (países emergentes). Todo gracias a la globalización.
¿Coincidencia o causalidad?

El documental realizado por Luis Mandoki, Fraude: México 2006, trata sobre los hechos que impidieron la llegada del perredista López Obrador a la Presidencia de la República en las elecciones del 2006, para que saliera victorioso nuestro actual presidente Felipe Calderón. Y todo por unos cuantos votos...
Y no difiere mucho (como delito) el proceso que posicionó a Geroge W. Bush como presidente de los Estados Unidos (2001-2009).
Esto sólo nos confirma que la transparencia de los acontecimientos es una cuestión que el tiempo va desvelando por el descontento del pueblo. Aunque si todas las personas hablaran únicamente de inconformidades, la sociedad se quedaría muda (lo que me parece sucede en estos momentos). Incluyo en la sociedad aquellos sectores privilegiados que el único beneficio que obtienen es a través de la explotación de los recursos que supuestamente nos pertenecen a todos. No me limitaría si comprobara esto último con estadísticas y testimonios, pero lo que considero algo importante por rescatar, son las medidas (acciones) que se han tomado al respecto, que contienen en sí mismas el verdadero poder del cambio (influencia tanto negativa como positiva).
Sergio Fajardo no se equivocaba al hacer un llamado de atención al pueblo democrático: importa conocer cómo nuestros gobernantes han llegado al poder. Si comprendemos este punto, entenderemos el porqué de nuestro contexto socioeconómico y demás decisiones que se han tomado a lo largo de nuestra historia. Y si nuestra dependencia con el extranjero ha estado más arraigada que lo imaginable, entonces no identificamos hacia dónde va nuestra decisión, si es que cada uno de nosotros la tomamos como válida (como supone ser, sin importar clases sociales). No es el voto por deber último, es la elección de responder a nuestras necesidades y por lo tanto a nuestra sociedad.

Les dejo el enlace de ambos documentales (Fraude: México 2006 y Fahrenheit 9/11) que en mi punto de vista, son muy claros y entretenidos, y no por eso menos interesantes.



(Fahrenheit 9/11.  dir: Michael Moore)








Viajes en coche a la Luna

Por Tanya Villarreal

Me levanté con el molesto chillido del despertador a las 7:30. Aún estaba dormida cuando abrí la llave de mi regadera, pero inmediatamente después de recibir el agua fría con los ojos cerrados, me daba cuenta del tiempo que corría tras de mí y me empujaba hacia mi primera clase de diseño. En 20 minutos ya me encontraba fuera de mi casa y dentro de mi coche, pero al prenderlo me daba cuenta que su batería había muerto: olvidé apagar las luces la noche anterior. Frustrada todavía por el tiempo, pedí a mi papá me llevara a la universidad. Llegué a clase medio despierta –poco dispuesta- a realizar el proyecto que nos habían asignado, que consistía en papel, cartón y plástico. Después de ese momento mi cabeza dio tantas vueltas por imaginar qué hacer con estos cuatro materiales que terminé por dejarlo para otro momento, de cualquier manera la creatividad es más un proceso de ideas espontáneas que un esfuerzo. Pasó el tiempo de una banca a otra, de Picasso a Nietzsche, del sentido del hombre al de Dios. Y ya cuando el día parecía haber llegado a la mitad del círculo, regresé a mi casa con ganas de comer: sostuve un cuchillo y tenedor para partir el bistec que habían preparado y opté por un vaso de vidrio para tomar agua de jamaica. Sentada en mi sitio todo me sabía bien y nada me molestaba, ni siquiera pensaba en hacer algo en específico. Después llegó el ocio y las próximas horas las dediqué a escuchar algo de Sigur Ros (de mi iPod) y en poco tiempo ya tenía ganas de seguir leyendo el libro de Armas, gérmenes y acero (Jared Diamond, 1998).

Esta es la imagen que se repite infinitamente en mi cabeza del día de ayer, y que nada significa para mi reloj de microchips.

La tecnología es conocimiento: ciencia aplicada para alcanzar la satisfacción de necesidades y deseos humanos que suponen una mejor adaptación, y esto es porque constantemente adecuamos el ambiente que nos rodea de tal forma que nos desarrolle aún más como individuos. En sí, la tecnología implica un proceso tangible en, aunque esto no quiere decir que hemos estado verdaderamente conscientes del gran cambio que gira a nuestro alrededor. Caminamos sobre ella, nos sorprendemos de ella (por lo tanto, nos sorprendemos del hombre) e incluso la juzgamos de acuerdo a nuestra conveniencia, ya que evaluamos según los estándares culturales de una sociedad, pero luego, ¿Qué significaría hallar un trozo de piedra en forma de recipiente o algún instrumento de escritura de cinco mil años de antigüedad? Al menos yo me maravillo de lo viejo por su trascendencia en la historia de la humanidad, y de lo nuevo por su lejano horizonte que nada nos aproxima a un futuro certero, y por esto mismo es que me intriga aún más el misterio de su creación. Si de alguna manera seguimos avanzando, daríamos por hecho que de algún punto hemos iniciado la partida hacia la transformación del mundo (la grandiosa hegemonía de las cosas).

En los últimos dos siglos hemos presenciado grandes avances en la ciencia que nos es inexplicable, muchas veces, cómo logró interferir en nuestra cotidianeidad. Desde un refrigerador, microondas, computadora (PC, personal), celular, tarjetas de créditos, etc., son meros instrumentos útiles y se nos hace fácil la idea de concebirnos como “creadores” del mundo. No podemos dejar de depender de la tecnología porque es su manifestación (nuestra obra) la que ha alcanzado grandísimas dimensiones que nos afectan física, moral y económicamente. Cada invento repercute no sólo en la vida diaria sino que también en el carácter evolutivo del hombre, por ejemplo la longevidad, que ha alcanzado –en promedio- los setenta y cinco años (México) gracias a numerosos avances biotecnológicos y medicinales (el láser, aparatos quirúrgicos, prótesis, el marca pasos, anestesia, antibióticos, rayos X, entre otros). ¿Cómo no sobresaltar un aspecto de la vida que intenta solucionar –con métodos científicos cada vez más avanzados- el miedo de morir? La novedad se expande tan rápido como una bacteria y esta simple analogía me hace recordar la sensación de tener mucha prisa y poco tiempo que todos alguna vez experimentamos. La pregunta es, ¿Cuál es el futuro de la ciencia? Sabemos que su aplicación técnica es inevitable para la sustentabilidad del medio ambiente, pero el efecto que provocará en las próximas generaciones es irreversible. Ahora las soluciones parecen estar almacenadas en el inmerso mundo del “internet” y en un navegador que te ubica perfectamente en el espacio. Es aprehensible todo cuanto pase por nuestras manos... y es la perfecta excusa para evitar sentirnos solos. En mi punto de vista, no tiene nada de admirable observar a muchas personas que dejan de interactuar con el mundo por entrar en este “nuevo mundo tecnológico”. Pero, he aquí la paradoja de volvernos objetos con los objetos que hemos creado. La tecnología tiene un fin utilitario que voluntaria o involuntariamente repercute en el crecimiento humano, y me refiero a crecimiento con el hecho de potencializar este mismo conocimiento, no por el contrario de apaciguar el impulso y la curiosidad que la vida misma nos provoca vivirla. Por qué no hacer de la provechosa tecnología un soporte para mostrarnos libres ante ella; parecería que esta situación no hace más que oprimirnos de alguna u otra manera y descubrirnos aún más indiferentes con la especie. Y si la bomba atómica ha provocado miles de muertes en el mundo, que los libros se encarguen de cuestionar para encontrar soluciones en la vida, pero esto es a voluntad de cada uno y depende de nosotros lo que queremos hacer con la tecnología: si hacer arte o diseñar sillas, revolucionar el tiempo o viajar al espacio, si seguir contaminando o reciclar, aislarnos del mundo o humanizarlo.

domingo, 16 de octubre de 2011

Protesta: El ser humano existe

Por Tanya Villarreal 

Desde Nueva York al mundo. Las manifestaciones efectuadas desde el inicio- en Wall Street se han propagado de tal forma que si pasáramos por la Plaza de Armas, ya encontraríamos indicios de su seguimiento en la ciudad: alguno que otro indignado reunidos por la protesta frente a la situación actual del país. ¿Qué significa esta protesta? En pocas palabras, la libre expresión de la inconformidad cualesquiera sean las causas que ubican a la población en una sociedad antidemocrática, corporativista y restrictiva en sus modos de producción.

Las marchas pacíficas se han extendido por numerosas ciudades, entre ellas Tokio, Madrid, Roma, el D.F.,  Berlín, Chile, Barcelona, etc. Canadá, no es la excepción, ya que ha habido miles que manifestaron en Halifax, Montreal, Quebec, Ottawa, Winnipeg, Calgary y Vancouver, con un variado rango de demandas que incluyen mejor distribución de la riqueza, más trabajo y que las empresas cobren más responsabilidad en sus problemas económicos. El sistema capitalista está en decadencia.

Sin líderes aparentes, los manifestantes aclaran que su finalidad es la masificación de los ideales por un bienestar social (Y de qué otra cosa si no es la armonía  y la libertad). El problema expresa que sólo una minoría obtiene del resto beneficios en términos de riqueza, entonces se añade una cuestión aún más importante que es la privatización. Y es que también, el fenómeno de la globalización implica un mayor consumismo y una menor conciencia de lo que actualmente estamos viviendo. Si nos han caracterizado –a nuestra generación- muchas veces por la apatía y la comodidad, creo que es momento de tomar conciencia e iniciativa, tomando en cuenta el contexto en donde nos desarrollamos. En un sentido amplio, somos libres de escoger el rumbo que nos parezca el correcto y por el cual queremos vivir. 
Una mayoría es abrumadoramente caótica si no se racionaliza adecuadamente, y si formamos parte de esta mayoría, es fundamental tomar en cuenta nuestras causas y las consecuencias de nuestros actos.  Nuestro país está viviendo en pobreza extrema que parece nada tiene que hacer con esta libre voluntad, entonces, ¿Quién gobierna esta pobreza? ¿Es democracia lo que se realiza en el país? Si es así, ¿Dónde están nuestras decisiones? ¿Dónde está el individuo? La búsqueda de la libertad no es nada nuevo en el hombre, las formas son las que deberán de ser propositivas en cualquier ámbito social. 

No nos dejemos americanizarnos.
Recomiendo una entrevista realizada a Morris Berman, un matemático e historiador de Nueva York, que habla precisamente de lo que está colapsando en la sociedad estadounidense que sin duda nos afecta notablemente, (...) una degeneración de sus valores que amenaza cada vez más con“infectar” al mundo, con elementos como su individualismo exacerbado, la agresiva competitividad, la ignorancia, la soberbia y su nula autocrítica.

"Allá ( Estados Unidos) el intercambio es: “Okay, tú no tienes comunidad, no tienes amigos ni amor, pero aquí tienes un celular o una laptop, disfrútala”. Eso es buena vida. Es una broma, pero una broma horrible, negra. " (Morris Berman)

f
uente: Milenio, Revista Semanal
http://www.msemanal.com/node/4754
 

jueves, 13 de octubre de 2011

Del jugo cítrico

(Continuación  de la naranja humana)

Aparecen dos semillas entusiasmadas por encontrarse fuera de su territorio habitual. Su rostro curioso, rostros tan peculiares de ser-semilla, se acercan a mí para hablarme. De repente me sorprendí  ante mi nueva  forma de corresponderle  a su lenguaje, que para nada me era desconocido, y decidí prestar mayor atención a las expresiones que me transmitían las semillas.

¿Qué eres?, me preguntaban. No pensaba que la pregunta iba dirigida a mí,
Una de las semillas: tú,  ¿Qué cosa eres?,
No soy una cosa, soy un ser humano, Respondí con seguridad, 
¿Y qué es ser humano?, Me replicó la otra,
Un ser humano es… un ser que siente y piensa a través del mundo en que vive,
 ¡Y qué me preguntaban!,
Un ser vivo… ¿Y qué se siente estar vivo?

 No me sentí capaz inmediatamente de resolverle la duda porque ni yo misma puedo describir con detalle cómo se siente estar vivo. Con menos probabilidades intentaría explicarlo en términos comunes a unas semillas, incluso suena absurdo pensar en responderle a algo que no es humano qué se siente serlo; estoy segura que conlleva hacer muchas cosas,  pero sentirlas es distinto en el instante en que suceden. Así que insegura,   prefiero divagar por aquellos rumbos del exterior por un momento, regresar a la corteza del fruto que en algún momento dudaba en atravesar.

La historia del hombre  forma parte de mi distracción. Recuerdo que hace algunos años escuchaba desde mi banca, los hechos universales que no influyeron más que en mis calificaciones. Entre que ponía atención y  me imaginaba personificada dentro de interesantes épocas como el Renacimiento, había un abismo del hacer nada y pensar en algo que sea distinto a mi realidad.  Pero parece que haber entrado a este lugar tan raro toma una perspectiva distinta: nombres  que sólo señalan y no dicen nada, -como si se destruyera el cambio real de quien lo portara- de pronto se transforman en ideas concretas y un nuevo camino para el conocimiento. Por mi mala memoria  sólo me queda la incertidumbre de viejas y nuevas  las luchas por el progreso  e ideas  de revoluciones humanas;  la igualdad de géneros1 , la exigencia  y la permanencia de los derechos  humanos2 (o al menos la noción de ellos), y en su contraparte,  la supremacía del  hombre que los destruye;  el  genocidio3, elecciones inconformes, medios de comunicación amansadores del pueblo, religiosidad incongruente, poder corrompido por líderes políticos, represión violenta a diversos sectores 4
 ¿Qué importa ahora, si no hay nadie que me escuche desde aquí?  El eco de mi voz juega  constantemente con las palabras. Me preocupa el sonido que pueda desprender…Su intensidad puede derribar  estas paredes.  
Vuelvo a percibir la mezcla de olores y olvido que aún estaban las semillas: continuaban flotando pero ya no tenían rostro. Después de observarlas un rato y recorrer el líquido naranja que las rodeaba, me sigo sintiendo ajena a un lugar cuyo orden es  incomprensible. ¿Qué es todo esto?  Lo único que quiero hacer es  llegar al centro. 







Anexos:

1        1.  Movimiento feminista, 1789-1971. “No se nace mujer: llega una a serlo. Ningún destino biológico, físico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; la civilización es quien elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica como femenino”.  Simon de Beauvoir (Francia, 1908.
2         2. Declaración Universal de los Derechos Humanos, 1948. El texto completo de la DUDH fue elaborado en menos de dos años, en un momento en que el mundo estaba dividido en un bloque oriental y otro occidental.  Más de 50 Estados Miembros participaron en la redacción final aprobada por la Asamblea General en París.
3        3.  Alemania 1933-1945. Nazismo es la contracción de la palabra alemana Nationalsozialismus, que significa nacionalsocialismo. Movimiento social surgido ante el descontento posterior a la Primero Guerra Mundial, En julio de 1921, del recientemente renombrado Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes, Hitler fue introducido -por primera vez- como Führer, que determinaría la ideología particular del antisemitismo.
4         4. Tlatelolco, 1968. Diez días antes del inicio de los Juegos Olímpicos, el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, por orden de Luis Echeverría (Presidencia, 1970-1976), ocasiona la masacre de entre 300 y 500 jóvenes involucrados en  la revuelta estudiantil, ubicada en la Plaza de Tlatelolco, también conocida como Plaza de las Tres Culturas.



      por Tanya Villarreal 


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sábado, 17 de septiembre de 2011

La naranja humana

Ahora me encuentro vislumbrando a lo lejos una gran corteza redonda y porosa. Siento en mí una gran
necesidad de penetrarla, pero a la vez tengo miedo de encontrarme conmigo de nuevo. Pero decido que
no hay ningún riesgo dado que me encuentro en la misma situación que antes, entonces lo único, que
imagino obtendría, sería la verdadera significación de esta realidad que me circunda. Me acerco a ella y
el miedo parece disiparse con los olores que desprende: una viva fragancia dulce.
Sonrío ante las situaciones imaginarias que mi mente formula: me espera más vida en el interior.
Entonces sujeto mi pie derecho en un espacio de la corteza para verificar que mi cuerpo sea también
capaz de integrarse completamente y al empujarme con fuerza hacia la misma dirección, como si
formara parte de ella después de comprender su dureza e impregnarme de su fragancia, en un instante
ya me había incorporado en su intenso color naranja.
Mis sentidos se extasiaban al presenciar todo aquello: hollejos que en una dimensión inmensamente
mayor a la mía simulaban más bien una red lisa y franqueable que rodeaba a enormes gajos
perfectamente distribuidos en once divisiones curvas; el cítrico olor de la pulpa que se impregnaba
en mi ropa, la suave textura de sus paredes interiores parecían olvidar la rigidez que caracterizaba su
cáscara, el movimiento casi imperceptible de las semillas en su anhelo por ser liberadas y finalmente, el
deliciosamente sencillo sabor azucarado percibido a través del rozamiento de mis labios con sus gajos.
¡Todo aquello era un gozo corpóreo!
Estoy rodeada de sensaciones nuevas y la inquietud que mi curiosidad evoca, en un segundo el
bienestar la transforma y serena…Aunque de mucho que siento poco analizo. Y cuando me descubro
en una nueva realidad, me maravillo ante dos semillas, que daban la impresión de bailar a lo largo de
un gajo, que realizan un cambio en su coloración. En aquel lugar que suponía era el centro del fruto, se
habían modificado las tonalidades claras que se distinguían entre amarillo y naranja, proporcionando
al interior una extraña oscuridad que consumía todo a su alrededor: sabores, olores y texturas. Este
cambio ha provocado en mí resurgiera el miedo que sentía: el bienestar ha cesado y recargada en las
paredes aún lisas, dejo caer poco a poco mi cuerpo imaginando que lo sumergía enteramente en las
profundidades de una naranja.
Publicado por Tanya Villarreal.